Mi pequeña colección de arte (y cómo va creciendo poco a poco)

En marzo vuelve la Semana del Arte en Madrid, y como cada año, ya estoy contando los días. Pasear por las ferias, detenerme ante obras que me atrapan y descubrir artistas nuevos es un ritual que nunca pierde su magia. Este año me hace pensar más que nunca en coleccionar arte, algo que llevo haciendo desde pequeña y que ahora va creciendo poco a poco, con piezas que me emocionan y que me acompañan cada día. Por tanto quería comenzar el año con este post mostrándoos mis pequeñas adquisiciones.

Siempre me ha rodeado el arte. De niña acompañaba a mi madre Marga Gonzalez  al taller de Humberto García del Villar, en Asturias. Recuerdo el olor a trementina, el silencio lleno de concentración, los papeles y lienzos apilados, y la paciencia con la que Humberto nos enseñaba a ver, a observar, a sentir. Allí conocí a muchos artistas que luego se volvieron parte de mi vida y de mi colección: Marta Cuevas, Charo Garpe, Marina Ladero, Trinidad Formoso, Ángeles PalomequeElena Castellanos compañeras de taller, y Herminio Álvarez, otro gran escultor asturiano, que compartían esa misma pasión por la obra y la disciplina. Tener piezas de ellos en casa es como conservar un pedazo de esa comunidad artística y un vínculo con la memoria de aquellos talleres, donde se respiraba creatividad y dedicación.

En casa tenemos una obra de Humberto de la serie Génesis 

Humberto

y otra de más reciente incorporación. Su trabajo es único, difícil de encasillar: ni completamente figurativo ni totalmente abstracto, siempre lleno de sensibilidad, fuerza y memoria. 

Humberto

Herminio aporta modernidad y concepto a la colección; sus esculturas juegan con el equilibrio y el movimiento, y aunque sus formas parecen simples, esconden un rigor y una profundidad que me fascinan. 

Herminio
Esta es una escultura de su primera exposicion en la Sala Benedet 
Herminio
Y este libro con grabado la ultima adquisición.

Ángeles Palomeque, con su delicadeza sobre papel, sus transparencias y colores, llena la colección de poesía silenciosa y contemplativa.

Angeles Palomeque
A la tradición familiar y asturiana se suman otras piezas muy queridas: Marga González con Cartografías de paso, mapas emocionales de trayectos internos y recuerdos

Marga Gonzalez

y Marta Cuevas, con Apología del círculo y otra obra más, que mezcla geometría y abstracción con equilibrio y armonía. Estas obras aportan calma, contemplación y ritmo visual, y dialogan de manera hermosa con las piezas más lúdicas y coloristas de la colección.

Marta CuevasDescubrí a Fidia Falaschetti hace unos años, y me atrapó de inmediato. Su obra multidisciplinar —escultura, instalaciones, humor y crítica social— transforma iconos populares en piezas conceptuales llenas de fuerza. Tener algo suyo aporta modernidad y vitalidad, un contrapunto dinámico frente a las obras más introspectivas.
Fidia Falachetti

Fidia Falaschetti

Y, por supuesto, Jaume Plensa, con L’Hotel París, un libro-escultura que combina poesía de Estellés, cobre y papel artesanal. Cada página, cada transparencia, hace que la palabra y la imagen se conviertan en materia, luz y volumen. Es una obra sensorial que emociona y fascina cada vez que la miro. 
Jaume Plensa

No puedo dejar de mencionar a José María Yturralde. Durante años me hacía fotos con su obra en ARCO, y tener ahora una  serigrafía Figura imposible (1971) en casa es un recuerdo vivo de esos años. Su geometría, color y percepción óptica siempre me inspiran y me recuerdan que el arte puede ser riguroso y emocional a la vez.

Jose Maria Yturralde

Jose Maria Yturralde

En JustMad conocí a Little, cuyas obras Mi persona favorita, Tirita Ice Cream y Taza Palmeras llenan de humor y color la colección.

 Fernando Atencia también lo conoci en una Feria en Madrid y tengo un Mikey fucsia, reinterpretando iconos populares con color y vitalidad
Fernando Atencia

Andrés Herrero artista que tambien paso por el taller de Humberto, con Chupa Chup, preside mi salón aportando ligereza y juego.

Andres Herrero
En la Feria Hybrid Art el año pasado me enamore de este plato de Luz de la Calle art que incorpore a mi colección de platos
Luz de la Calle Art
En Arco adquiri tambien este 

En la reciente Feria Polarte Siero que os mostré en un anterior post adquirí una pieza de Poch, arte urbano, que promete sumar fuerza y modernidad al conjunto.

Poch

Cada obra tiene su historia, su emoción y su razón de estar en la colección. No se trata de inversión ni de prestigio; se trata de amor al arte, de la emoción que me provoca cada pieza y del diálogo que se crea entre ellas. Esta colección es un mosaico de memoria, emoción, tradición, modernidad y alegría, y cada incorporación la hace un poco más viva, un poco más completa.

¿Os gusta el arte? ¿Vosotros también coleccionáis o invertiríais en alguna de estas obras?

Hasta el próximo post, con más descubrimientos y nuevas piezas que añadirán emoción a este pequeño universo personal.





No hay comentarios

En muy importante para mi que este blog sea interactivo por lo que agradezco vuestros comentarios que aportan riqueza a las entradas.
Bss y gracias por leer mi blog

Mi foto
Blog de moda danza y la artes en general