Soy bailarina de ballet clásico. Y no, el ballet no está muerto. Solo hay quien no sabe mirarlo.En plena era del algoritmo, donde todo se mide en likes, Timothée Chalamet decidió insinuar que a nadie le importa el ballet o la ópera. Curioso. Más curioso aún: sus gestos en los Óscar, entre desconcierto y aburrimiento, mientras el escenario hacía exactamente lo que el ballet ha hecho siempre —elevar.

Crónica de Hybrid Art Madrid 2026: arte emergente, performances, galerías y Taiwán en un hotel convertido en espacio artístico.
Art Madrid celebró su décimo aniversario sin cambiar lo esencial: un hotel tomado por el arte, habitaciones convertidas en microgalerías y la promesa —todavía vigente— de descubrir lo que viene antes de que se institucionalice.Del 5 al 8 de marzo, el Petit Palace Santa Bárbara volvió a ser ese cuerpo extraño dentro de la Semana del Arte madrileña: más cercano, más táctil, menos espectacular. Aquí no hay pabellones ni recorridos monumentales; hay pasillos, puertas entreabiertas y obras que conviven con camas, baños y escritorios. Esa escala, casi doméstica, sigue siendo su mayor acierto. También su límite. Porque si algo se hace evidente en esta edición es que el formato ya no garantiza riesgo. Hybrid nació como un espacio para lo experimental, pero parte de las propuestas parecen haber aprendido demasiado bien el lenguaje de lo “emergente”: textiles blandos, guiños digitales, instalaciones site-specific que funcionan más como atmósfera que como discurso.Aun así, hay momentos donde la feria recupera sentido. Proyectos que trabajan desde el archivo o la memoria logran activar algo más que una estética reconocible. También ciertas intervenciones del programa Jacuzzi y Displaced, más ligeras y efímeras, introducen una tensión interesante en los espacios de tránsito: obras que aparecen y desaparecen sin necesidad de imponerse.
Se agradece, además, la ausencia de grandilocuencia. Hybrid no compite en escala ni en mercado; su valor sigue estando en la proximidad. El contacto directo con artistas, la posibilidad de entender procesos, de conversar sin mediación. Es un ecosistema más humano, pero también más expuesto: aquí las debilidades no se pueden ocultar detrás de la producción.
Esta edición volvió a celebrarse en la espectacular Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, un espacio que siempre funciona muy bien para una feria de este tamaño: luz natural, recorrido claro y la posibilidad de ver cada stand sin la sensación de saturación que a veces notas en otras ferias.
Art Madrid mantiene un formato muy reconocible dentro de la semana del arte: es una feria de tamaño medio donde se mezclan artistas consolidados con emergentes, la pintura sigue teniendo un peso importante, y al mismo tiempo hay espacio para escultura, fotografía y propuestas híbridas.

Descubre JustMad 2026: galerías, artistas emergentes y lo mejor de la feria en el Palacio de Neptuno durante la Semana del Arte.
La primera parada en la semana del Arte de Madrid 2026 ha sido JustMAD. Y me hace feliz que sea así. Porque, seamos sinceras: mientras otras ferias se han vuelto tan predecibles como un desfile de crucero, JustMAD conserva ese aroma a descubrimiento real. No ese descubrimiento de cartón piedra del que presume todo el mundo en Instagram, sino ese "frenazo" en seco ante una obra porque algo te inquieta, aunque no tengas ni idea de por qué.
La danza clásica —y su prima contemporánea— se ha convertido en el nuevo lenguaje aspiracional de la publicidad.
En este post analizamos el ballet en publicidad: NikeSKIMS, Louboutin Gap y Zara Kids usan bailarinas —profesionales o no y niños aprendiendo— para convertir la danza en lenguaje visual y marketing.”







