Los que me seguís ya sabéis que me encanta hablar de colaboraciones de diseñadores de moda y danza porque hay algo muy especial cuando la ropa deja de ser solo estética y empieza a ser parte del cuerpo en movimiento. Y eso es exactamente lo que se vio en el Baile de la Ópera de Viena, celebrado en la Wiener Staatsoper el 12 de febrero, uno de los eventos culturales y sociales más tradicionales de Europa.
Como sabéis, siempre os digo que la moda y el ballet se entienden desde el cuerpo en movimiento. No es solo estética, es arquitectura viva. Y la colaboración de este año ha sido el ejemplo perfecto: Alessandra Ferri en la dirección artística y Giorgio Armani a cargo del vestuario del ballet.

