Robert Wun: Childsplay, cuando la Alta Costura se convierte en arte

Hace unos días vi unas imágenes del último desfile de Robert Wun y reconozco que me llamó inmediatamente la atención. No conocía demasiado su trabajo y aquellas imágenes de Childsplay, su nueva colección de Alta Costura presentada el pasado mes de julio en la Semana de la Moda de París, me parecieron realmente espectaculares. Ya sabéis que cuando algo consigue despertar mi curiosidad de esa manera, empiezo a investigar al autor, y así fue como descubrí, además, su relación con el mundo de la danza. Y entonces me interesó todavía más.

Robert Wun nació en Hong Kong y estudió moda en Londres. En 2014 creó su propia firma y desde hace años su trabajo se ha convertido en una de las propuestas más personales de la Alta Costura parisina. Después de ver Childsplay entiendo perfectamente por qué. Hay diseñadores que trabajan dentro de la moda y otros que parecen utilizar la moda como una forma de expresión artística. Robert Wun está claramente entre los segundos.

Childsplay, presentada para otoño-invierno 2026/27, parte de un universo que todos conocemos: los juegos, los juguetes, los cuentos, los dibujos y esa imaginación infantil en la que cualquier cosa puede convertirse en otra. Pero Wun no se limita a recordar la infancia, sino que la transforma y la lleva a su particular universo de Alta Costura.
Este vestido en rosa rubor recupera la silueta clásica de una bailarina, con 120 metros de tul que le dan ese volumen tan espectacular. El conjunto se completa con un tocado que representa una figura en pirueta. Según explica el propio Robert Wun, está inspirado en la historia de Bambi, llevándonos de nuevo a ese mundo de cuentos y personajes de nuestra infancia.
Este vestido está realizado con miles de lentejuelas en una degradación de azul a negro, superpuestas como si fueran las escamas de las alas de una mariposa. Una auténtica obra de arte que requirió más de 7.000 horas de trabajo. Representa al hada madrina azul y se completa con un espectacular tocado de cinta flotante, inspirado en Frozen in Time.

Hay piezas que parecen auténticos juguetes, otras que recuerdan a personajes de cuentos y algunas que directamente parecen esculturas. Me han llamado especialmente la atención los diseños con globos, porque algo tan sencillo y cotidiano como un globo de cumpleaños se convierte aquí en parte de la propia estructura del vestido. No es simplemente un complemento: modifica completamente la silueta y hace que la modelo parezca formar parte de ese mundo fantástico.

Teddy y Bunny, dos amigos inseparables, aparecen reinterpretados en Alta Costura con tweed, herringbone y cashmere, incluso con el interior relleno para conseguir el volumen y la apariencia de auténticos peluches. Una de esas piezas que convierten un recuerdo de la infancia en una creación completamente inesperada.
Los globos blancos representan el paisaje helado de Islandia, y quién mejor que Björk para lucir esta creación. Me parece una imagen espectacular, casi irreal, en la que el vestido y el cuerpo de la cantante parecen formar parte del mismo paisaje.
También hay algo muy teatral en algunas de las piezas. Las grandes estructuras que rodean el cuerpo, los volúmenes exagerados, las colas y esas formas que parecen crecer alrededor de la modelo hacen que sea difícil imaginar estos vestidos quietos sobre una percha. Necesitan un cuerpo y, sobre todo, necesitan movimiento. Esta pieza representa el cuento de Caperucita Roja y el lobo. Robert Wun transforma a los dos personajes en una espectacular creación de Alta Costura, jugando con el contraste entre la inocencia de la niña y la amenaza del lobo.

Y una de las cosas que más me ha sorprendido al conocer mejor a Robert Wun es su relación con la danza, descubrí que en 2016 había colaborado con The Royal Ballet en Meta, junto a la coreógrafa Charlotte Edmonds. Y este mismo año ha diseñado el vestuario de Martlet, una creación para el Hong Kong Ballet. 

También en Childsplay el movimiento ha tenido un papel importante, con Jorge Dorsinville como Movement Director.

Hong Kong Ballet
Martlet, una creación para el Hong Kong Ballet. 

De repente, viendo de nuevo las imágenes del desfile, empecé a fijarme en los vestidos de otra manera.

Porque hay prendas que están pensadas para ser contempladas y otras que parecen pensadas para moverse. En Robert Wun ocurre esto último. Sus volúmenes cambian con cada paso, las colas crean líneas en el suelo y las estructuras alrededor del cuerpo modifican completamente la silueta cuando la modelo avanza.

Esto me lleva inevitablemente a la danza, pero no creo que Childsplay sea un desfile de danza. Es una colección de Alta Costura y, sobre todo, una demostración de hasta dónde puede llegar la imaginación de un diseñador cuando no tiene miedo de llevar una idea hasta sus últimas consecuencias.

Esta es la reinterpretación de Jack Skellington, de Pesadilla antes de Navidad, realizada con más de 260 cuentas brillantes sobre satén marfil y nada menos que 1.840 horas de trabajo, con el bordado realizado completamente a mano. Una pieza espectacular que transforma al personaje en una creación de Alta Costura.

Este vestido es una fantasía. En el vídeo podréis verlo mucho mejor y apreciar todos sus detalles: nada menos que 620.000 cristales bordados y 950 horas de trabajo. Robert Wun vuelve a los cuentos clásicos y, en esta ocasión, lo hace a través de la zapatilla de cristal de Cenicienta, llevándola a una espectacular creación de Alta Costura.
Este modelo reinterpreta el clásico desde la escena de un bosque oscuro, con la amenaza de los cuervos, realizados a mano con plumas, que rodean el vestido. Me parece precioso el terciopelo de seda en azul medianoche, que aporta todavía más dramatismo a la pieza y crea ese ambiente misterioso de los cuentos.


Este vestido está inspirado en la clásica silueta de una bailarina, con un volumen de tul que recuerda inmediatamente a un tutú. Una pieza delicada y muy romántica dentro de esta colección.

No es la primera vez que su trabajo se acerca al territorio del arte. Este año tres de sus creaciones han pasado a formar parte de la colección permanente del Metropolitan Museum of Art de Nueva York, y viendo algunas de sus piezas no resulta difícil entenderlo. Son prendas, sí, pero también son objetos construidos con una enorme atención al detalle, piezas que pueden contemplarse incluso sin pensar en la posibilidad de llevarlas.


Eso es precisamente lo que más me gusta de la Alta Costura.Que todavía exista un lugar para hacer cosas que no necesitan ser prácticas.

Que un diseñador pueda imaginar un vestido imposible y después encontrar la manera de construirlo.

Que podamos ver un desfile y pensar en moda, pero también en escultura, en teatro, en ilustración o incluso en danza.

Y eso es lo que me ha pasado con Robert Wun. Os dejo el video del desfile

Gracias a un story  descubrí Childsplay. Y buscando quién estaba detrás de aquellas imágenes descubrí a Robert Wun y su relación con la danza.A veces Instagram sirve para algo más que perder el tiempo...

¿Conocíais a Robert Wun? Yo, desde luego, pienso seguirle la pista.

Hasta el próximo post!!!





No hay comentarios

En muy importante para mi que este blog sea interactivo por lo que agradezco vuestros comentarios que aportan riqueza a las entradas.
Bss y gracias por leer mi blog

Mi foto
Blog de moda danza y la artes en general