Salimos desde Brujas en tren sobre las 9:30 de la mañana. Una de las cosas más cómodas de esta escapada es precisamente lo fácil que resulta moverse entre ciudades en Bélgica. Los trayectos son cortos, las conexiones frecuentes y no hace falta organizar nada con demasiada antelación.
El viaje hasta Gante dura aproximadamente media hora, así que en muy poco tiempo pasas del ambiente más tranquilo y turístico de Brujas a una ciudad con un ritmo completamente diferente.

